¿Que es mejor? ¿Trabajar para una empresa o Emprender?

¿Trabajar o emprender? Es una de las preguntas que resulta más conveniente de analizar cuando llegamos al punto de la vida en la que debemos ganarnos nuestro propio sustento, pero una pregunta más significativa que debemos hacernos si es que ya contamos con un trabajo es la siguiente ¿debo dejar mi trabajo para emprender?

trabajar o emprender

Si acabas de egresar de la Universidad o simplemente manejas bien un oficio, tienes en frente estas dos alternativas: o trabajar para alguien más o renunciar para emprender.

En todo caso, cualquiera de los dos caminos, nos dará un nivel de ingreso y dependiendo de nuestras aspiraciones y nivel de responsabilidad podemos alternar entre un camino y otro.

Veamos con detalle los dos lados, encontrando sus pro y contra para determinar cuál camino pueda ser el más conveniente para comenzar.

¿Trabajar o emprender mi propio negocio?

Hay un factor común para ambos caminos y es precisamente el objetivo que nos trazamos: “tener poder adquisitivo”. Sea trabajar o emprender, ambos te darán un nivel de ingreso y cierto nivel de responsabilidad.

Algunos por no tener claridad en cuanto a sus capacidades o porque han sido adiestrados para funcionar en pro de otro, se condicionan y deciden buscar un empleo formal.

Los más arriesgados, deciden emprender, fundar, establecer negocios a todo riesgo, un porcentaje fracasa en el intento y otro porcentaje lo logra con éxito. Todo depende ti, de tus objetivos y de tu perspectiva.

El camino de trabajar en un empleo formal

Es quizá el camino más transitado y al que más nos preparan durante nuestra infancia y adolescencia; la mayoría de nosotros aspira trabajar en una empresa y no crear la nuestra.

Los pros de transitar por aquí:

  • Puedes escoger entre un sinfín de empresas en diversos ramos, con lo cual, tendrás toda una experiencia de aprendizaje, donde además podrás escalar a diferentes niveles organizacionales, elevando tu ingreso.
  • Se puede gozar de algunos beneficios, como las prestaciones sociales y vacaciones.
  • Se rige por un horario fijo, x lo cual después de ello, eres el dueño de tu tiempo.

Los contra de este camino:

  • Todo tu esfuerzo lo vas a dirigir para otro, y aunque escales todos los niveles, la condición siempre será la misma: eres empleado.
  • Tus ingresos serán siempre a nivel de salario, por lo tanto estarás ajustado mensualmente a un mismo monto.
  • Pueden prescindir de tus servicios cuando resulte necesarios.

¿Se puede trabajar y emprender al mismo tiempo?

Quizá esta es la pregunta mas frecuente que nos hacemos todos cuando nos vemos en la disyuntiva en cuanto al área laboral. Sabemos que dejar el trabajo para emprender no es una decisión sencilla y postergar este paso tampoco es la solución para aquellos que visionan algo mas amplio y libre.

La buena noticia es que se puede combinar el trabajo formal con la oportunidad de emprender, ¿Cómo?

Organiza tu tiempo

Distribuir tu tiempo eficientemente es vital, si tienes un trabajo fijo, allí pasarás como mínimo 8 horas por día, cinco o seis días a la semana, por lo tanto, tendrás un tiempo limitado para dedicarle a lo que quieras emprender, lo que no significa que no puedas aprovecharlo. Al organizar tu tiempo podrás aprovechar los pequeños espacios que tengas para darle forma al negocio que quieras iniciar.

Por ejemplo, luego de tu jornada laboral, establece como objetivo, dedicar dos horas diarias para pensar en tu negocio, planificar tus metas, etc.

Establece metas

Puedes definir metas a corto y mediano plazo, sobre todo en cuanto al tiempo en el que permanecerás en el trabajo formal y el tiempo en el que vas aperturar el negocio, cuánto tiempo podrás sobrellevar ambas tareas simultáneamente; así evitarás las improvisaciones y la fatiga innecesario y adecuarás los procesos a tu propio ritmo.

No te niegues a subcontratar

Si observas que tienes poco tiempo para dedicar a tu negocio pero quieres arrancar con esto, puedes abrirte a la posibilidad de subcontratar personal que te apoye para iniciar, entre tanto te sigues dedicando a tu trabajo formal y esperas el mejor momento para tomar otras decisiones importantes.

La clave estriba en tu presupuesto, cuanto dispones para poder cubrir los gastos de nómina aun cuando sea temporalmente, por ejemplo, puedes subcontratar a una persona a medio tiempo y así alivias la carga presupuestaria.

El camino del emprendimiento

Solo un bajo porcentaje de la población decide emprender; y no es para menos. Es un camino incierto y de muchos riesgos; de apostar a ideas que pueden o no funcionar. Sin embargo, es una vía de aprendizaje donde todo es ganancia para el emprendedor.

Los pro del emprendimiento:

  • Puedes darle vida a tus ideas e ir incrementando tus niveles de creatividad hasta concretar un negocio rentable.
  • Eres el dueño del negocio e incluso puedes emplear a otras personas.

Los contra del emprendimiento:

  • La inversión y el capital corren por tu cuenta para poder llevar a cabo el negocio.
  • A veces el negocio demanda más tiempo de lo normal y toca sacrificar momentos familiares o de ocio.

Conclusión

En lo personal, considero que hay factores que favorecen en determinadas situaciones la decisión de emplearse y como para comenzar a tomar experiencia sería una buena alternativa; la cuestión está en dejar que esta idea se incruste permanentemente, dejándonos sin posibilidad de conocer nuestras propias potencialidades a nivel de nuestras ideas.

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